martes, 27 de noviembre de 2012

DE LAS PREMONICIONES... (Tratado segundo).

 Recuerdo a Don Mariano, mi MAESTRO de mis primeros años de escuela, con su brillante calva de color tostado debido a sus largos paseos vespertinos acompañado de su perro y su inseparable libro de lectura, con su bigotillo adaptado a la época en que nos tocó vivir, a pesar de su evidente oposición al régimen... Una de aquellas tardes lluviosas de otoño (antes llovía con frecuencia, todos los niños teníamos botas de agua y gabardina o impermeable) nos hizo calcular la edad que tendríamos en el año 2000: nada menos que 35 años... quedaba tan lejos. Todos pensábamos que en esa tan lejana fecha los coches dejarían de existir y nos desplazaríamos en vehículos voladores.

En ocasiones nos habló de Einstein, del lado humano de Einstein más que de sus descubrimientos físicos. Creo que la teoría de la relatividad no le interesaba tanto como su vida llena de tópicos. Es del todo incierto que fuera torpe y algo retrasado, todo lo contrario, pronto mostró su interés por las matemáticas y por la actividad de su padre, ingeniero de profesión. Y este es también el aspecto de este genio que más me atrae, tal vez por simpatía hacia aquel maestro de escuela pública que tanto nos enseñó.


Don Mariano temía a los adelantos, no lo decía pero a veces, entre capón y palmetazo, mostró su temor por el acelerado ritmo de la humanidad. También Einstein se mostraba inquieto en este aspecto, y anunció que la deshumanización progresiva a manos de la ciencia no estaba lejos... y llegó el día:

De tertulia en torno a un buen café...


En el restaurante, una divertida reunión de amigos...



Disfrutando de la belleza del arte en un museo...



O lo que es peor, disfrutando de una velada con la persona que amas...



"Temo el día en que la tecnología
sobrepase nuestra humanidad.
El mundo solo tendrá una generación de idiotas."
(Albert Einstein)

Aprovecho esta ocasión, en homenaje a ese gran maestro y a mi propia convicción, para animaros a apoyar y exigir la enseñanza pública gratuita y garantizada, así como el acceso a las Enseñanzas Universitarias en función de la capacidad del estudiante y no de las cuentas corrientes de sus familias. De esta forma garantizamos que la enseñanza tenga capacidad para llegar a todas las capas sociales sin excepción. Es la única vía posible para que los  "no ricos por casa" tengan la misma oportunidad de progresar y tener un trabajo digno. Si no hay enseñanza no hay dignidad.

Esta semana el junior del CBC no tuvo ocasión de seguir midiéndose en esta apretadísima competición por aplazamiento de su encuentro con el UCAM MURCIA-96. La prueba de esta igualdad es que Caravaca cedió ante Capuchinos por un solo punto y que Infante ajustició a Maristas en su propio claustro por un buen manojo de puntos de diferencia. Esta vez las meigas no hicieron de las suyas, o tal vez el mayor conocimiento de los seguidores de Jean Claude Colin por parte de los laicos de Infante les hizo jugar su partido con mejor estrategia.
El próximo sábado estrenamos el mes de diciembre contra el colista Jairis, que no ha vencido ninguno de sus seis encuentros. Esperamos que este no sea su estreno.

jueves, 22 de noviembre de 2012

DE LA MEDIOCRIDAD...


Atendiendo a su etimología, podríamos afirmar que algo o alguien mediocre (del latín mediocris) tiene calidad media, aunque la intención del que utiliza este adjetivo generalmente es la de negarle el valor o la calidad a la persona o cosa, es decir, que tiene poco mérito y tendencia a la ordinariez.
Según esto -que me temo he expresado a modo de aforismo-  y en el absoluto convencimiento de que no es necesario analizar y/o profundizar en las 8.400.000 entradas que podemos encontrar en google sobre este palabro, podría afirmar y así me declaro que en términos generales soy un mediocre, o mejor dicho, MEDIOCRE, con mayúsculas y para que se me oiga bien. Mi calidad humana e intelectual, como habéis comprobado todos los que me conocéis, no alcanza altas cotas, aunque creo que es obvio que en la mayoría de los aspectos tampoco soy lo peor de lo peor, luego me es cómodo al tiempo que agradable verme instalado en la franja media de la humanidad, siempre teniendo en cuenta esos márgenes que en toda medición existen, tanto por exceso como por defecto.

Dicho esto sería interesante que analizáramos tanto los "términos generales" como la "mayoria de los aspectos" a los que me he referido, porque si somos capaces de hacer un ejercicio de autoevaluación descubriremos que he mentido como un bellaco. Nadie es bueno, mediano o regular de manera uniforme en la mayoría los aspectos de su existencia, prueba de ello es que yo mismamente opero quirúrgicamente como el culo. Tal vez escriba bien, esto es, que independientemente de lo que exprese lo hago con un bajo índice de faltas de ortografía. Es posible que tenga especiales dotes para comunicar, no digo buenas ni malas, solo especiales. También en ocasiones soy capaz hasta de conducir bien y escupiendo a sotavento me las pinto solo. Pero estos aspectos, comparados con las infinitas circunstancias que a cada uno de nosotros nos rodean, no son más que nimiedades.
 
Recuperando los viejos fantasmas de las frías estadísticas y esta vez sin ánimo de utilizarlas con el vaso medio lleno, en una escala de 0 a 10, de mil circunstancias elegidas al azar estoy absolutamente convencido que sería incapaz de superar el valor 2 en al menos 800. Esto es así y lo que es peor, es aplicable a la humanidad entera. Tanto es así que estoy por afirmar (a modo de primicia lingüística  transgresora puesto que me atrevo a esquivar cuantas leyes o normas al respecto existen con provocación incluída) que el término mediocre aplicado al ser humano no es un simple adjetivo, es un epíteto en toda regla, ya que resalta una cualidad intrínseca del sustantivo al que acompaña, esto es, el ser humano es mediocre por definición por lo que no necesitaríamos, a no ser que lo hagamos con intenciones poéticas, citarlo acompañado del epíteto "mediocre".
 
"Todos somos ignorantes...
lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas."
(Albert Einstein)
 
 
Para rematar esta faena, decir que a veces la estupidez nos lleva al convencimiento de que, debido a que en alguno o algunos aspectos creemos tener mayor capacidad y/o formación que otros, nuestro índice de mediocridad es menor o lo que es peor, por el hecho de atribuirle a los "otros" dicho adjetivo nosotros quedamos excluídos. 
El ser humano capaz de utilizar estos pobres argumentos para despreciar de tal forma al prójimo debería analizar si es que en su día fue agraciado por azarosas circunstancias, o tal vez fue premiado por la bendición divina o popular debido simplemente a que el viento le fue favorable o que la tempestad hundió todas las pateras menos la suya, ya que fue gobernada con más habilidad que capacidad, habilidad también empleada para rodearse de cuantos más mediocres que él pueda encontrar mejor,  a fin de no destacar en mediocridad más que los demás mediocres.
 
BASKET CARTAGENA: 85
R.D. YECLA: 65
 
Pese a lo leído en otros frentes, este encuentro me pareció entretenido y bien ejecutado por el CBC, ante un equipo yeclano que al no tirar la toalla en ningún momento nos dio la oportunidad de ver buen baloncesto hasta el pitido final. La forma física de nuestros chicos está alcanzando un nivel aceptable, si bien es cierto que lo mejor que tiene este equipo es un banquillo muy equilibrado, por lo que las continuas rotaciones facilitan el descanso de sus jugadores. Enhorabuena por esta victoria y a seguir trabajando, imprescidible para sobrevivir en esta competición tan extremadamente igualada.