martes, 5 de octubre de 2010

DISCIPLINA...


"Disciplina...!, nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina...!, que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina!, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantanrse en íntima rebeldía o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos. Esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos."

Como consecuencia de mi entrada anterior he tenido que leer -por mi condición de administrador de este humilde pero sincero blog- muchas... demasiadas burradas. Sé que con la suspensión del artículo voy a defraudar a muchos (mis amigos), y llenar de gozo y aires de victoria a otros (por qué no, también amigos). Pero tengo que deciros que el gran defraudado soy yo mismo. He perdido esta batalla, ya que mis palabras han provocado demasiados insultos y calumnias y no era mi propósito, por lo que pido disculpas. Un buen amigo, en el que confío plenamente en lo referente a este gran desconocido mundo del baloncesto murciano, me ha dado un buen consejo. Gracias Pepe. También he leído otras formas de decirlo: mi también amigo rondador aconseja prudencia... Y yo, tonto de mí, me aferro a aquella palabra tan llena de significado que un día me inculcaron: disciplina.

   Porque describe fielmente lo que siento, porque me identifico plenamente con ese ideal libre, y dedicado a todos aquellos que siguen pensando que soy un gilipollas y que, aún pensándolo como tantos otros, nunca debería haberlo escrito, ahí os dejo lo único que queda de aquel "mal intencionado" pero honesto artículo, el saludo cartaginés.


domingo, 3 de octubre de 2010

DE LAS PUÑALADAS TRAPERAS (Tratado segundo).

   En Cartagena, -ya sabéis, esa ciudad costera con sabor a sal, situada al otro lado de la colina de donde se hornea, se corta y se reparte la tarta- no ha pasado desapercibida entre los que no entendemos de baloncesto pero sí de estadística y sentimientos, la insólita y tal vez descabellada decisión de no convocar ni a un solo jugador del C.B.C. con la Selección Cadete Masculina de la Región de Murcia.

   Y es que el equipo del año 95 del C.B.C., arroja como conjunto unos números encomiables: su condición de Campeón Regional Alevín y Subcampeón Regional Infantil, amén de sus serias aspiraciones al título en la competición cadete de la presente temporada, le hace ser, sin lugar a dudas, el segundo equipo de la Región, tras el incombustible C.B. Murcia-95.

   Sabemos que la generación del 95 ha aportado a nuestro baloncesto un buen número de buenos jugadores, lo que en lugar de facilitar añade un plus de dificultad a la hora de hacer una correcta elección de los seleccionables. Pero, señor mío, las estadísticas están para algo. Veamos los números: 
  • C.B. Murcia: aporta 7 jugadores.
  • C.B. Maristas: aporta 1 jugador.
  • C.B. Capuchinos: 1 jugador.
  • R.D. Yecla: 1 jugador.
  • CANOW Caravaca: 1 Jugador.
  • E.B. Cieza: 1 jugador.
   Según el estudio de datos de población elaborado por la fundación BBVA en 2008, la ciudad de Murcia aporta a la Región el 30,4% de su población total, seguida de Cartagena con un 14,9% , Lorca con el 6,4%, seguida de otras localidades como Yecla, Alcantarilla o Cieza con porcentajes inferiores al 5%.

   Esta estadística, que a priori nada tiene que ver con el baloncesto, es fácilmente extrapolable al resultado de la competición de esta generación en cuestión en su segundo año de infantil, donde el primer clasificado fue el C.B. Murcia, subcampeón el equipo cartagenero, ocupando el tercer y cuarto puesto R.D. Yecla y Jairis de Alcantarilla respectivamente. Curiosamente el orden de los equipos coincide con la importancia poblacional de sus localidades de procedencia.

Atendiendo a los datos arrojados por la selección, los porcentajes de participación por procedencia son los siguientes, los cuales hablan por si solos: la ciudad de Murcia aporta un 76% de los jugadores, Yecla, Caravaca y Cieza un 8%, mientras Cartagena, Alcantarilla, Lorca, etc. un 0%.


   Analizando el traspiés desde un punto de vista deportivo / personal, podemos aportar que seis han sido los jugadores del Basket Cartagena que durante la presente temporada han sido llamados para participar en jornadas de tecnificación con esta selección:

  • El primero de ellos cayó por su propio peso, ya que nadie reparó en que acudió a dos jornadas consecutivas con una lesión lumbar importante, a pesar de lo cual no faltó a sus citas. Sobre este jugador (3-4 de 1’92 de altura) hay que decir que nuestra PDA (esas estadísticas que tanto nos gustan), le asigna una media de 12 rebotes por partido (no es pívot), siendo el mayor reboteador del equipo. No tuvo otra oportunidad una vez recuperado, aunque creo que tampoco le importó mucho, ya que no se veía con posibilidades de entrar. 

    • El segundo, Álvaro Pérez, es un auténtico baluarte en el C.B.C., capaz de ponerse al equipo a sus espaldas en los momentos difíciles y sacar los compromisos adelante. Es, probablemente, el jugador más valorado del equipo, ya que no sólo tiene un porcentaje altísimo en acierto de tiro, también lo tiene en asistencias y robos de balón. Sólo hubiera hecho falta que alguien del cuadro técnico fuera a verlo jugar algún partido. También estuvo lesionado durante las primeras convocatorias, aún así acudió a las mismas. Si lo comparamos con otros que han sido seleccionados y que juegan en su misma posición, y teniendo en cuenta que éstos cuentan con mayor altura, no cuestionamos su exclusión. 



    • El tercero, Álvaro Cerezuela, sin duda uno de los bases más inteligentes de la región de esta categoría, arrastró una importante lesión de rodilla, totalmente recuperada después de 6 largos meses de rehabilitación, llegando lógicamente a esta última fase en desigualdad de condiciones. Sinceramente creo que tanto David Lucas como Andrés Carrillo se encuentran en mejor condición para defender el puesto. Por cierto, cuánto hemos sentido en Cartagena que David no esté entre los que rozarán la gloria, gran jugador y mejor persona.


    Hasta ahí estamos de acuerdo, estos tres jugadores, por sus circunstancias personales, o no han estado a la altura, o han sido superados por compañeros en mejor momento de forma.


    • Pablo Contreras. Incomprensible. Se trata de un jugador grande, muy grande, pero tan esbelto como ágil y coordinado. Quizás le falte algo de precisión (sólo lleva dos años jugando al basket), pero para eso están las tecnificaciones y los entrenadores. Cuando algunos de los que están van, Pablo ya está de vuelta, se ofrece, no le pierde la cara al balón, lo pelea y le gusta estar en pista hasta en el descanso. No digo con esto que merezca más estar que otros, tal vez igual, pero ante la igualdad… ¿por qué no tiramos de sentido común, osea, de estadísticas? Su media de valoración (¿PDA?) esta temporada está por encima de 20, y muy pocos partidos ha puntuado por debajo de 15.

    • Jorge García #19#. Si lo que buscas es un 2-3 que corra hasta la extenuación, que pelee cada balón, que vaya bien al rebote, que tenga buen tiro y que además tenga una gran visión de juego debido a su inteligencia, no busques más. Si además de estas exigencias lo que quieres es que sea de Murcia, entonces no, claro. Este requisito no lo cumple, es cartagenero.



    • Y permitirme que deje para el último, por ser el caso más doloso, a nuestro Sergio Muñoz. Ha formado parte de esta selección siendo Alevín, Infantil y Cadete de primer año. Las dos últimas veces procedente del C.B. Murcia, aunque para nosotros, según las estadísticas, formando parte de los números de Cartagena. Durante estos dos últimos años he visto jugar a este equipo al menos en 8 ocasiones, y sin lugar a dudas Sergio ha sido uno de sus jugadores más importantes. En la temporada pasada, en el partido más ajustado entre el CBC y el CB Murcia 95, con una diferencia final de 10 puntos arriba para el CBM, Sergio anotó 36 de los 79 puntos de su equipo. Suponemos que el cuadro técnico de la selección habrá valorado muchos factores, pero sin duda su vuelta a Cartagena rompería ese cero pelotero por ciento conseguido para nuestra ciudad. 

        Desde el punto de vista personal, quizás alguno de ellos, que me consta todos ellos han asistido a las concentraciones ilusionados y con buena disposición, hubieran preferido utilizar aquellas primaverales tardes de domingo recuperando el tiempo perdido durante los duros entrenamientos semanales, para ponerse al día de cara a los exámenes finales, o tal vez, visto lo visto y de haberlo sabido, algún otro habría preferido disfrutar de las fiestas de Cartagineses y Romanos en lugar de pasar el fin de semana concentrado en Yecla, agarrándose a aquella famosa y televisiva frase de “si hay que ir se va, pero ir pa’ ná…”

    
    Ahí va la dedicatoria fiestera de nuestras tropas cartaginesas...
    
       Ignoro, por mi condición de ignorante, las motivaciones que han llevado al cuadro técnico a tomar esta decisión. Tal vez el abandono de Nino Solana del Staff haya tenido algo que ver. A Felipe Coello, sin duda el que toma las decisiones finales, le acompañaban, en un principio, Nino Solana del CBC, y dos entrenadores ayudantes, uno de Caravaca y otro de Maristas, si no me equivoco. Sergio y Javier han hecho bien su trabajo, han conseguido representación. ¿Qué habría pasado si Nino Solana hubiera permanecido en el Staff?. Seguramente, a día de hoy, estaría escribiendo sobre la reproducción de los cetáceos.

    “Todos somos ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.”

    martes, 6 de julio de 2010

    DE LAS BANDERAS AZULES Y LAS MOSCAS…

    Tenía pensado dejar pasar los días de julio entre descalzos paseos por las orillas del Mar Menor, rutas en bicicleta, partidas de padel y vida familiar, para en agosto dar paso a unos días de ausencia y sidra en la también viva Asturias, pero atendiendo una ínclita petición de no abandonar a su suerte el blog, y motivado por la invasión de ciertos invertebrados artrópodos de orden dípteros, dejo constancia escrita de que, a mi parecer, no somos más que parte de un ecosistema.


    Mucho y con grandes motivos, se han apresurado nuestros políticos para izar esas tan merecidas banderas azules en nuestras playas. Lo han hecho con el orgullo de haber gestionado bien nuestro hermoso litoral durante el invierno, y ahora reclaman su trozo del pastel con la atracción de turistas-bañistas que dichas banderas provoca. Turistas, plazas hoteleras, restaurantes, Cartagena milenaria, Teatro Romano, museos, en definitiva llenar las arcas, a todos nos suena y sería de tontos no aprovechar el gran potencial de nuestro Mar Menor y demás excelencias de nuestra Región para potenciar la maltrecha economía murciana. Pero una cosa tengo clara, el jurado internacional “Bandera Azul” que ha concedido tales honrosas distinciones, o no ha venido, o lo hicieron entre cultivo y cultivo, en época de tranquilidad agrícola, cuando la plaga de moscas y mosquitos que cada verano invade nuestro litoral marmenorense todavía no había hecho acto de presencia.

    Y es que en el “negocio” de la agricultura (no olvidemos que no es más que eso, una forma más de ganarse el tan preciado jornal, sin querer por ello quitarle la importancia que dicha actividad tiene para nuestras vidas), donde cada día más se reclama el acercamiento a la ecología, nada importan las consecuencias colaterales. Se emplea el abono de siempre, el estiércol de toda la vida, mierda pura para entendernos, y el binomio mierda / moscas ha estado estrechamente unido desde antes de antes, y como no podría ser de otra manera presente también en nuestra área geográfica, mucho antes de que los primeros pobladores prehistóricos se asentaran en Las Amoladeras, allanando así el terreno al legendario Rey Testa, tal vez fundador de la ciudad de Cartagena con el nombre de Contesta ( 1.412 a.C.).


    Y hablando de binomios, y desde el más absoluto desconocimiento de la explotación agrícola y más aún de la gestión política, ¿no sería posible reforzar y favorecer la convivencia en nuestra Región del binomio agricultura/turismo, de tal manera que uno no apuñalara al otro?. Se trata de buscar el equilibrio entre ambas actividades, de tal forma que las dos queden intactas en sus pretensiones.

    La actividad agrícola en el entorno del Mar Menor está en plena ebullición durante los meses de verano, debe ser así por los propios ciclos de cultivo, y en estos días se está procediendo al abono con estiércol de los campos. Y ese abono trae consigo una ingente cantidad de moscas que en su búsqueda de una vida de mayores éxitos, vuelan hacia las zonas pobladas por los veraneantes en demanda de distintos manjares y aromas. Son capaces de amargar las vacaciones al menos escrupuloso, posándose en las excelentes rodajas de melón del hijo del papa, introduciéndose en el relleno de anchoa de las mismísimas aceitunas, y no digamos el efecto devastador que causan en los escaparates de la panadería de la esquina o merodeando la pieza de mortadela en la charcutería.


    Y no hablemos de los mosquitos, que en los atardeceres estivales rondan las bronceadas pieles ocasionando no pocos problemas. Y son como pavos con aparato bucal picador-chupador, como aquellos que izaban las banderas azules y que cuentan entre sus obligaciones con la de picarnos y chuparnos hasta la última peseta (que vienen siendo 0,006 Euros), a diferencia de que éstos no esperan al atardecer.

    Sin entender absolutamente nada, como queda dicho, se da uno una vuelta por las praderas de Internet y es fácil encontrar soluciones tan económicas como efectivas a ambos problemas. En el caso de los mosquitos, además de controlar y sancionar a los propietarios de los estancamientos de aguas abandonados a su suerte (piscinas, pozas, balsas de riego etc.), si se realizan fumigaciones periódicas es fácil controlar las plagas. En el caso de las moscas existen infinidad de productos naturales que hacen la misma función que el estiércol y que no las atraen, y si lo que se quiere es seguir utilizando la caca de la vaca, se puede utilizar un producto llamado “compost de estiércol” cuyo único elemento no es más que ese. Limpio, cómodo y fácil de usar, aunque probablemente salga algo más caro, pero aquél equilibro del que hablábamos (agricultura-turismo) podría solucionar éste sucio e incómodo problema del mosqueo, por medio del traslado de fondos de unas partidas a otras.


    Pero esto no es más que un pensamiento en voz alta que a nadie importa. Los responsables de nuestras administraciones, como siempre, dejarán que la llegada del invierno acabe de manera mucho más económica con estos insectos, y mientras tanto nosotros sigamos utilizando esos asquerosos y malolientes productos que contribuyen a agujerear para siempre la capa de ozono y que te solucionan el problema por tan solo unos minutos.

    Por aquello de no alejarme mucho del espíritu de la creación de este blog, ya sabéis, esa pelotita que a veces nuestros hijos se empeñan en meter en un aro mientras nosotros gritamos, se me ocurre recordar que otras moscas y/o moscones siguen, como cada temporada, rondando las bases del C.B. Murcia, muy en contra de su nueva filosofía. Ya sé que es posible que sean los padres los que ofrecen los servicios de sus hijos a la entidad, pero creo yo que con decir NO es suficiente para ser fieles a esa filosofía tan esperada y aplaudida a lo largo de toda la Región. Como siempre, una cosa es decirlo y otra hacerlo, y esto no es un problema de filosofía sino de ambición. Si te has embarcado en un proyecto nuevo, con nueva filosofía y renovados objetivos, cumple tus nuevas normas desde el día cero.