ASESORÍA ALTEC C.B.C.: 76
C.B. MURCIA - 96: 82
Emulando las más grandes profecías jamás escritas, como si del mismísimo médico y vidente, astrólogo y filósofo, matemático y alquimista Michel Nostradamus se tratara, vaticinamos en la entrada anterior la posible necesidad de remontar algún punto también en la segunda vuelta como consecuencia del resultado de este trepidante encuentro, jugado en la tarde del pasado sábado y destripado en la prórroga, contra los cachorros cadetes del C.B. Murcia.
En ningún momento del partido tuve necesidad de someter mis músculos faciales para adoptar cara de póker, ya que era consciente de que la geometría astral se había encargado de colocar cada factor con influencia en su sitio:
- La entrenadora contraria, la de siempre, gran estratega que sabe como nadie sacar el mayor rendimiento de sus jugadores y de todo los elementos que intervienen en los partidos.
- Los jugadores del C.B. Murcia, como siempre, chicos escogidos de entre los cientos de aspirantes, algunos de ellos "foráneos ofrecidos por sus progenitores", que si están ahí es porque son los mejores de su generación y forman parte del grupo de elegidos para la gloria, hicieron bien su trabajo, justo lo que su corsaria entrenadora esperaba de ellos.
- Los árbitros... un día prometí que de ese colectivo no volvería a hablar y no lo haré.
- Los nuestros, ese grupo de quinceañeros con algo más que baloncesto en sus cabezas, saben que su suerte pronto cambiará, ya que confían plenamiente en sus técnicos.
- La afición, padres, madres y demás demonios, con el miedo metido en el cuerpo, incapaz de sacar los brotes verdes de sus retoños.
Todo está escrito, sólo hay que saber interpretar...
Está bien claro, recién renovado el ciclo de Saturno, estamos abocados a una nueva ronda de juego en la que sólo se salvarán los Designados, después volverán a soltar al "Tentador", único capaz de ver lo que la verdad esconde...
“Llega la hora, sí, de que se tenga gran dolor y llanto, pero el que se conozca bien y sepa lo que va a suceder, intentará tomar cada vez más conciencia de aquello que puede hacerle daño y aprenderá a evitarlo, procurando hacerse fuerte en el Espíritu. En esta época en que transcurre ya la vida, no será fácil pasar un solo día sin angustia o sin sufrimiento. Por eso, la ley del corazón deberá hacer de lo malo, bueno, y de lo bueno, duplicarlo en su valor. Hay que armarse de amor, paciencia, resignación y fortaleza, y sobre todo, de esperanza, porque el sentido del sentimiento humanitario se despertará en la Nueva Era, de la que muchos podrán ser artífices, si son capaces de superar totalmente el egoísmo, que es el principal mal de ahora.“
Sólo hay que saber interpretar las profecías, eso sí, con imaginación y humor.
El lado entrañable de esta larga tarde de sábado fue la visita de nuestra amiga Aldara. Sólo un saludo, una sonrisa y un par de palabras de afecto fueron suficientes para entender que es una niña con una madurez envidiable, que ha entendido que la vida sigue...




















